Sobre ibrahin
Me llamo Ibrahin Gil, tengo 46 años y no soy programador.
Comercial durante más de veinte años y sin formación técnica. Esta web nace de haber empezado con la tecnología desde cero pasados los cuarenta, y de contarlo sin dar nada por supuesto.
Llevo más de veinte años dedicándome a vender y actualmente trabajo como gestor comercial en Florette Ibérica. Esa ha sido siempre mi profesión. Pero la tecnología ha sido, durante todo ese tiempo, esa otra cosa que siempre estaba ahí: algo que me apasionaba, que quería aprender y para lo que nunca parecía llegar el momento.
Hasta que hace unos meses pensé que, si seguía esperando a tener tiempo, probablemente no empezaría nunca.
Y empecé de la peor manera posible: montando un servidor en casa sin tener ni idea de lo que estaba haciendo.
Fue un desastre.
No sabía por dónde empezar, no entendía la mitad de las palabras que encontraba y cada cosa que intentaba arreglar parecía llevarme a otro problema distinto. Estuve cerca de un mes dando palos de ciego, equivocándome, deshaciendo cosas y volviendo a empezar.
Hasta que un día funcionó.
No era nada espectacular. Simplemente había conseguido levantar mi propio servidor. Pero lo había hecho yo.
Y ahí entendí algo que después se ha convertido casi en la razón de ser de esta web: estas cosas no están reservadas a gente especialmente preparada para ellas. Se pueden aprender. El problema es que muchas veces nadie te las explica desde el punto en el que tú estás.
Después llegó Bamburu
Empezó como un “vamos a probar qué sale” y poco a poco se convirtió en un proyecto de verdad. Todavía recuerdo el día en que conseguí que emitiera su primera factura. Era una factura sencilla, nada extraordinario, pero apareció en la pantalla y pensé:
¿Y qué pasa si…?
Esa pregunta es probablemente la culpable de todo lo que vino después.
Cada vez que algo funcionaba quería probar lo siguiente. Y después otra cosa. Y otra. Hasta llegar a un punto que hace un par de años me habría parecido imposible: ser capaz de sacar adelante un proyecto completo de programación.
Me sigue faltando muchísimo por aprender. Y seguramente siempre será así. Pero ahora tengo una base y, sobre todo, he perdido el miedo a no saber.
Por qué existe esta web
Esta web nace precisamente de ese camino y también de algo que me da bastante rabia.
La tecnología avanza tan deprisa que es prácticamente imposible estar al día de todo. Sin embargo, muchas veces seguimos explicándola como si quien está al otro lado ya tuviera la obligación de saber.
“Se supone que esto ya lo sabes.”
A veces nadie necesita decirlo. Se nota.
Y esa sensación hace que mucha gente deje de preguntar.
Conozco a demasiadas personas perfectamente capaces que se han quedado fuera de herramientas que podrían haberles facilitado muchísimo la vida. No porque no pudieran aprenderlas, sino porque alguien consiguió hacerles sentir que llegaban tarde o que su pregunta era demasiado básica.
Aquí quiero hacer justo lo contrario
Voy a intentar explicar en cristiano cosas que sirven para algo. Sin dar por supuesto que sabes lo que nadie te ha explicado. Sin llenar cada párrafo de palabras técnicas innecesarias. Y, sobre todo, sin hacerte sentir mal por no saber algo.
También voy a contar lo que yo vaya aprendiendo por el camino: lo que funciona, lo que no funciona, las veces que me equivoco y, especialmente, aquellas cosas que a mí me costó horas entender y que después descubrí que podían haberse explicado en cinco minutos.
Porque probablemente ahí es donde más puedo aportar.
No soy programador ni pretendo presentarme como un experto en todo esto. Soy alguien que empezó desde cero, se equivocó muchísimo, siguió preguntando y acabó descubriendo que podía hacer muchas más cosas de las que pensaba.
Si yo he podido, tú también
Y si hay una sola idea que me gustaría que te llevaras de aquí, es esta:
Si yo he podido empezar con más de cuarenta años, mientras seguía trabajando en algo que no tenía absolutamente nada que ver con la programación, tú también puedes.
No hace falta convertirse en programador.
No hace falta entenderlo todo.
Solo hace falta empezar por algo que te resulte útil y perderle poco a poco el miedo.
Si esta web consigue que acabes dominando unas cuantas herramientas que ayer te parecían complicadas y que mañana te hagan la vida un poco más fácil, habrá cumplido su objetivo.
Nada más.
Y nada menos.